Take off

Hace casi 9 meses que operaron a mi padre. Era la primera experiencia de ese estilo que  yo vivía por lo que fueron unos días de muchos nervios. Pocas horas después de salir del quirófano lo subieron a planta y todavía muy afectado por la anestesia, tanto que casi no se le entendía al hablar, me hizo gestos para que me acercase a él. Ese mismo día se cumplían 35 años de otra fecha clave en su vida. Me acerqué a él y balbuceó: “35 años y sin haber hecho nada”. “Nada como qué?”, le pregunté. Yo esperaba una respuesta del tipo “plantar un árbol” o “hacer puenting”, algo por el estilo, pero sus palabras fueron:

“No sé, ir a Marte”

Después de decir eso se quedó dormido y a día de hoy, no recuerda ese momento.

Esa frase fue, sin duda, de las que te marcan y no paran de repetirse en tu cabeza. Resumió, sin ser consciente y en tan solo 5 palabras, un sentimiento que daba vueltas dentro de mí desde hacía mucho tiempo y que hoy sigue ahí, creciendo cada día.

Papá, yo voy a ir a Marte.

(La imagen que ilustra este post pertenece a rocbolt, publicada bajo licencia Creative Commons)

Leave A Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *