Hoy no escribo yo, escribe la envidia

Hoy no escribo yo, escribe la envidia

Este es un post espontáneo, no planeado, fruto de la envidia de ver como unos hacen mucho y bien, mientras otros hacen poco y mal.

Imagínate que recibes un mail que empieza de la siguiente manera (traduzco del inglés): “Hemos sido afectados por las peores inundaciones de nuestra historia. Miles de personas están aisladas sin electricidad ni línea telefónica, luchando para asegurarse de que tienen suficiente comida para sobrevivir y para proteger sus propiedades de unos niveles de agua que siguen subiendo. Otros miles más están atrapados con muchas carreteras y vías fuera de servicio o sufriendo grandes retrasos y otros problemas….”.

¿Qué pensarías? ¿Me habré suscrito a algún servicio de noticias sin darme cuenta? ¿Será uno de los (muchos) mails que envía Transport of London con actualizaciones? Pues no, mucho más interesante que todo eso.

Ese mail anunciaba que hoy, domingo 16 de febrero, 200 programadores (se han llenado las plazas en 24 horas) están encerrados en el Google Campus de Londres (a.k.a, mi oficina) para el FLOODHACK. ¿Qué es eso? Fácil de explicar. Días después de la llegada de la peor tormenta de la historia del Reino Unido, Tech City, la rama del gobierno que se encarga de las relaciones con las empresas tecnológicas, decide organizar un hackathon del que sacar ideas que ayuden a la gente afectada por las inundaciones.

¿Cómo ha surgido esto? También fácil. A principios de esta semana, reunión en el Número 10 de Downing Street con las empresas tecnológicas líderes, véase Google, Facebook, Twitter, Microsoft, etc. El gobierno da la orden a algunas de sus agencias (Environment Agency, Government Digital Service,  Open Data Institute y Cabinet Office) de que hagan sus datos públicos durante tres meses para que cualquiera pueda usarlos. A su vez, Tech City habla con Google y bingo, hackathon organizado en el Campus.

El resultado directo es lógico, unas cuantas aplicaciones útiles para un caso de emergencia como este y que servirán para estar mejor preparados si algo así se vuelve a repetir. El resultado indirecto, o por lo menos, uno de ellos, es apoyar al ecosistema de startups. Si al hackathon le añaden (que seguro lo harán) una buena cobertura por parte de los medios, lo que tendremos serán unos cuantos millones de personas en Londres, de todas las edades y de todas las profesiones, enterándose de que un puñado de programadores se han juntado un domingo para desarrollar aplicaciones que ayuden a gente que lo está pasando mal. Noticias como esa son las que empujan a los programadores y, por extensión, a la gente que monta su startup, al nivel de “héroe”, a que la gente los aprecie, los respete, a que los niños quieran ser como ellos.

Todas las personas que conozco que han vivido en San Francisco durante un tiempo, dicen que la mayor diferencia entre vivir ahí y en cualquier otro sitio, es que es la propia ciudad la que te empuja a tener esa mentalidad de cambiar el mundo, de pensar a lo grande. Los niños, las cajeras de supermercados, el cartero…todos saben lo que es una startup, todos respetan y animan a la gente que tiene el valor de crear sus empresas desde la nada. ¿No os parece un factor que marcaría la diferencia en cualquier sitio?

¿Qué hay que hacer para que en España se hagan cosas así? A mi no me parece tan complicado.

Si queréis seguir el hackathon en streaming, podéis hacerlo aquí. El hashtag en Twitter es #floodhack.

(La imagen que ilustra este post pertenece a Keith Moseley, publicada bajo licencia Creative Commons)

 

 

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